22 C
Mar del Plata
miércoles, marzo 3, 2021
Inicio InfoBlogs Daniel Temperoni Periodista La toma del Capitolio desnudó al propio rey

La toma del Capitolio desnudó al propio rey

Por Daniel Temperoni – Atónitos quedaron muchos alrededor del mundo cuando la masa variopinta se trepó a las escalinatas y muros perimetrales del Capitolio estadounidense.

Atónitos quedaron muchos alrededor del mundo cuando la masa variopinta se trepó a las escalinatas y muros perimetrales del Capitolio estadounidense.

La reacción política internacional demoró varias horas en procesar el impacto que significó este hecho tremendo en la democracia que se viene mostrando como la rectora en materia institucional.

No son pocos los países que a la hora de definir y redactar sus Constituciones, miraron hacia el norte.

Ocurre que a otros tantos millones de personas no les llamó la atención que los convencidos de que el rey llevó un inmejorable vestido durante cuatro años, aunque en realidad estuvo desnudo, finalmente echaron abajo las puertas de la casa donde se debaten las ideas desde hace más de 200 años.

Shamanes, ex militares, nacionalistas acérrimos, estratos sociales que jamás se permitieron asimilar al resto de sus connacionales, amantes de las armas, potenciales granadas caminantes a punto de perder el seguro, seguidores de los rifles comprados por internet.

Esto reunió Donald Trump en su mandato, quien además dedicó todo su tiempo histórico a confrontar y forzar en lugar de debatir y acordar.

Para empeorar todo, no han sido pocos los mandatarios mundiales que expusieron sus ideas en paralelo con las del gobernante republicano, como el ejemplo cercano de Jair Bolsonaro.

La pregunta ahora es qué hará con su capital político cuando se vaya de la Casa Blanca y si sus seguidores mantendrán presencia en las calles de Estados Unidos, porque si esa va a ser la oposición no alcanzarán las mayorías parlamentarias de los demócratas para asegurar una gestión más o menos tranquila.

John Fogerty que escribió “Fortunate son” en plena Guerra de Vietnam, se sentó al piano esta vez y compuso “Weeping in the promised land”, donde repasó la situación en pandemia y apuntó al corazón del poder.

“Hijos de Dios, él se convierte en piedra/ enfermo y débil, bailando sobre sus huesos/ faraón gritando al curandero/ llorando en la Tierra Prometida/  faraón de lengua bífida, he aquí que viene a hablar/  llorando en la Tierra Prometida/ silbando y escupiendo, es poder lo que busca”.

El mundo miró estupefacto los años del rey desnudo y ahora espera los efectos sanadores de la democracia, esa que se jactó de ser la más sólida del planeta.-

@danieltemperoni