20/06/2021
domingo 20 de junio del 2021 - T
20 junio 2021 - T
viernes, 21 de mayo, 2021 - 09:35 hs.
La palabra no puede ser vaciada de verdad

Por Daniel Temperoni - Se vive un momento de zozobra mundial por la pandemia y lo que menos necesitamos es dudar del contenido de verdad de los mensajes que se emiten a la sociedad.

La comunicación actual se ve asediada por infinidad de usinas informativas, rumores maliciosos y campañas de desprestigio, dejando en un plano de menor importancia lo verdaderamente preocupante que pasa por la salud de la gente.


La vecindad con el próximo turno electoral aceleró el tiempo de la política y sumó mayor presión al ritmo cotidiano, como si todo lo que viene aconteciendo en el último año no hubiese hecho mella en las familias argentinas.


Algunos actores públicos deberían pensar seriamente aquellos temas sobre los cuales han puesto su presión particular, dejando a su paso una serie de incertidumbres que no ayudan a superar las profundas contingencias del pueblo.


Parecieran no ser suficientes las víctimas fatales y las miles de familias que han perdido a sus seres queridos, para tomar el camino del sentido común y darse cuenta de que este dolor no puede ser usado como herramienta electoral.


En igual plano están las miles de palabras que se han escuchado durante tantos meses contra la validez de las vacunas, mucho antes de que los científicos anunciaran que sus desarrollos estaban preparados para salir de los laboratorios.


Un porcentaje muy alto de nuestra sociedad ha resultado afectado por esta tendencia negativa y eligió seguir vacunándose contra la gripe, aunque ya decidió que ninguna inmunización contra la Covid-19 es segura.


En estos simples ejemplos queda expresado taxativamente el valor de la palabra y el componente vital que conlleva intrínsecamente cada mensaje comunicacional.


Por esa razón resulta indispensable que la información sea precisa, contundente y eficaz, porque el ancho mundo de las redes sociales, las fake news y las distintas vertientes desinformativas han ayudado a consolidar estos mensajes de alta negatividad.


Estamos lejos de superar la pandemia, pero sin duda que estas tergiversaciones de la realidad profundizaron problemáticas sociales que podrían haberse evitado si algunos no hubiesen vaciado de verdad sus palabras.


Twitter: @danieltemperoni

COMPARTIR
   


Compartir
COMENTAR
Columnas anteriores
viernes, 11 de junio, 2021 - 09:46 hs.
La ciencia argentina sigue demostrando su calidad

El capítulo que la ciencia a nivel mundial viene escribiendo desde la aparición del coronavirus, ha llegado al punto superlativo de crear varias vacunas altamente efectivas en menos de diez meses.


Estos tiempos eran impensados en la década del ´50 cuando Jonas Salk y Albert Sabin, en laboratorios distantes, desarrollaron la vacuna contra la poliomielitis, primero intramuscular y luego vía oral.


Ambos científicos declinaron cobrar un centavo por sus respectivas patentes y liberaron al mundo de ese flagelo que dejó miles de personas con problemas severos de motricidad.


Hoy ya no se menciona siquiera la propuesta de Joe Biden para que los grupos económicos que manejan las farmacéuticas, dejen de cobrar sus millones de dólares por la autoría intelectual de los inmunizantes.


En este contexto, la investigación científica argentina, pública y privada, está posicionada en un plano de reconocimiento internacional por todos los logros obtenidos con pruebas para detectar la Covid-19, el suero equino, el desarrollo que CONICET y la Universidad de San Martín hacen de la primera vacuna nacional contra el coronavirus, y las decenas de proyectos en marcha en el país para abarcar todo el espectro de esta enfermedad.


Muy especialmente debe destacarse que el Laboratorio Richmond ya recibió el principio activo y comenzó la elaboración de la vacuna Sputnik V en su planta de Pilar, tras la aprobación del Instituto Gamaleya y del Fondo Ruso de Inversión Directa.


Significa que la capacidad instalada y el recurso humano altamente calificado de técnicos e investigadores, hizo que Argentina entrara en el círculo virtuoso de la transferencia tecnológica, nada más y nada menos.


Este proceso de trasvasamiento de conocimientos, habilidades y logística, no sólo permite que nuestro país fabrique una vacuna para sus habitantes, sino que habilitará la provisión de dosis para América Latina.


Además, la capacitación de todas las personas intervinientes en el proyecto, sumará experiencia y elevará los estándares de elaboración de vacunas y fármacos en el futuro.


Los países que escalan positivamente en la investigación, terminan demostrando que este es el camino para el crecimiento individual y colectivo de la sociedad.


La ciencia argentina sigue demostrando su calidad.


Twitter: @danieltemperoni  

viernes, 28 de mayo, 2021 - 10:29 hs.
El mundo lucha contra numerosas pandemias 

Por Daniel Temperoni - La que ocupa casi toda la atención hoy es la de coronavirus, pero la aldea global tiene varias pandemias con frentes abiertos y permanentes.


Son anteriores a la de Covid-19 y muchas de ellas se han entrelazado íntimamente en sus efectos como si fuesen parientes cercanos.


La pobreza y la desigualdad se han hermanado desde hace décadas en numerosas regiones del planeta, atacando a las franjas etarias conformadas por niños y jóvenes.


De hecho, antes de declararse la emergencia sanitaria en Argentina en marzo del año pasado, la contundencia de las estadísticas mostraban que el 52% de la población hasta 17 años era pobre e indigente.


Otra lucha desigual anterior a este feroz virus, confrontaba al mundo con la falta de provisión de agua potable, medicamentos y vacunas.


Todo un combo letal a la hora de presentar batalla en continentes tan dispares y desparejos, sólo tomando en cuenta la distribución de inmunizantes.


Hasta el momento, la iniciativa de levantar las patentes de los laboratorios es una expresión de deseos de algunos líderes mundiales, pero no parece tener la fuerza necesaria para hacerse realidad.


Antes del coronavirus, el avance de corrientes inmigratorias tanto de Asia como de Africa, dejaban en claro que las posiciones colonialistas de siglos anteriores sólo sirvieron a los intereses de los ejércitos y naciones ocupantes.


La creación de países de acuerdo a las necesidades de los poderosos, está terminando por desbordar los límites otrora impuestos por la fuerza y son millones los seres humanos que intentan llegar a Europa para salvarse de una muerte segura en sus lugares de origen.


Frente a estos escenarios de pobreza e indigencia, inequidades, guerras, exilios y ocupaciones, el primer mundo sigue manejando la geopolítica como si fuese un juego de mesa.


Difícilmente cuando la pandemia de Covid-19 sea superada, las reglas de este presente moderno vayan a cambiar para poder saldar las viejas asignaturas pendientes.


Twitter: @danieltemperoni


 

viernes, 7 de mayo, 2021 - 09:15 hs.
Comportamientos previsibles durante la pandemia mundial

Si la humanidad se encontraba peleando con problemáticas complejas y recurrentes antes de la aparición del coronavirus, por qué imaginar que estas rémoras sociales iban a desaparecer sólo con desearlo.


De hecho, muchos problemas mundiales se agravaron en este último año y fracción, como la pobreza estructural, los recursos económicos de los países más endeudados y la brecha digital que pone sobre la mesa las enormes distancias entre los pueblos.


La geopolítica viene marcando diferencias profundas entre las naciones del primer mundo y el resto, y en este entorno pandémico ya hay sociedades que saben que recibirán ayuda directa de conglomerados como la Unión Europea.


En este lado del planeta, veremos cómo haremos para enfrentar las consecuencias de la segunda ola, con el dinero del que se disponga y con la cantidad de vacunas que podamos obtener de este supermercado inmunizador.


Entonces, no debe llamar la atención esa porción de personas que parecen vivir en un mundo paralelo y que desobedecen artículos del Código Penal que sancionan a quienes desarrollen acciones que tiendan a propagar enfermedades pandémicas.


Reuniones ilegales, compartir espacio público sin el uso de barbijo, romper con el distanciamiento social, no atender lo establecido por las autoridades, son manifestaciones emergentes de aquellos que antes de esta emergencia sanitaria ya estaban decididos a romper con el acuerdo social.


Los grupos antivacunas también existían previamente a la aparición del coronavirus, por lo que estas expresiones no deberían causar tanta sorpresa en el presente.


Lo que más tendría que ocupar a los gobiernos mundiales, es la utilización de este contexto complejo para todos por parte de sectores políticos que sí causan desinformación y promueven acciones que agravan las ya frágiles condiciones sociales.


La utilización político partidaria de los resultados tremendos que está dejando la Covid-19 en el planeta, muestra quizá el rostro más vil de aquellos que eligen usar la pandemia como mascarón de proa de sus campañas electorales.


En algún momento todos los países se vieron en la misma situación de emergencia, pero hoy los más favorecidos han vuelto a distinguirse del resto.


Por esa razón, los dirigentes políticos deberían buscar una salida consensuada a los problemas que enfrentan sus pueblos y no atizar la desesperanza por lo que no pudo resolverse hasta el momento.


Twitter: @danieltemperoni


 


 
viernes, 30 de abril, 2021 - 08:57 hs.
La salud necesitará un sistema integrado

La pandemia viene mostrando al mundo sus debilidades estructurales y al país, particularmente, aquellos niveles de desprotección social que hoy requieren de respuestas rápidas y en el futuro necesitarán de miradas más profundas. El sistema sanitario fue robustecido el año pasado con hospitales modulares y mayor cantidad de camas de terapia intensiva, además de los esfuerzos que el sector privado apuró para tener niveles de atención frente a la emergencia. La segunda ola de contagios pone una vez más en tensión a todo el mapa de salud y cuando la realidad golpea más fuerte sólo queda esta última trinchera que conforman las mujeres y hombres a cargo de intentar salvar vidas con escasos recursos. Ya el dilema lo enfrentan los comités de bioética que han protocolizado el nivel de prioridades ante un número de enfermos que supera largamente la logística disponible. Entonces, lejos quedaron aquellos tiempos en que muchos pensaron que al estar en la nómina de medicina prepaga o de obras sociales, seguramente no tendrían inconveniente en obtener una cama para su internación. La realidad ha puesto al sistema de salud frente a un espejo frágil, tangible y rápidamente vulnerable. Por esa razón, los tiempos futuros van a requerir de una mirada muy serena acerca de la base en que se asienta nuestro sistema de salud actual, para que su rediseño permita enfrentar este tipo de contingencias y asegure que todas las argentinas y argentinos tengan una atención primaria preventiva, sostenida además de fuertes niveles de complejidad si se llegaran a necesitar. El doctor René Favaloro supo, quiso y pudo construir una Fundación abierta a la comunidad, donde la capacitación y excelencia de profesionales permitió y permite atender a toda la comunidad. Muchas veces en vida intentó convencer a los gobiernos de integrar el sistema público y privado, donde las prepagas y las obras sociales participaran junto a mutuales y otras formas de organización de la salud, poniendo en la cima de responsabilidad a la Nación y las provincias como ocurre en Canadá. Como única respuesta recibió el silencio que lo llevó a suicidarse. Su ejemplo hoy aparece como la respuesta lógica e inteligente, tras la experiencia que nos deja la pandemia. Twitter: @danieltemperoni

viernes, 9 de abril, 2021 - 08:42 hs.
El Mercosur debe definirnos pero nunca diferenciarnos 

Desde aquella reunión entre los ex presidentes Raúl Alfonsín y José Sarney, las aguas del Mercosur se han debatido entre períodos de calma y otros de extrema agitación.


Nunca fue fácil la relación, pero siempre se intentó equilibrar el peso específico de cada una de las naciones integrantes e igualar los desequilibrios propios de cualquier acción de conjunto.


Tal vez estos sean tiempos de abroquelarse y no de propiciar distanciamientos, a sabiendas de que los líderes políticos terminarán sus respectivos mandatos y que la estructura del bloque deberá permanecer para beneficiar a los millones de habitantes que residen en el área.


Ya en 2005 y en medio de la Cumbre de las Américas, por vía de los Estados Unidos, se intentó introducir un ariete que conllevaba la intención de celebrar acuerdos por fuera de los sellos regionales.


Esa acción por suerte no prosperó, pero los embates hoy llegan desde algunos de los socios del Mercosur y merecen un análisis despojado de ropajes ideológicos.


¿Alguien piensa que en el mundo actual algún país de la Unión Europea intentaría negociar por fuera de esa alianza?


Los más poderosos no querrían dejar de subsidiar a sus productores y los menos dotados económicamente jamás se perderían la gran oportunidad de utilizar la fuerza propia del Espacio Schengen.


La actualidad es un contundente ejemplo de lo anterior.


Las vacunas contra la Covid-19 que se producen en Europa se usan para aplicar a sus ciudadanos y por esa razón esperan tener en julio un 70% de su población inmunizada.


¿Podría haber resultado distinta la ecuación en los países sudamericanos si el Mercosur hubiera actuado en bloque para procurar comprar y producir vacunas?


La respuesta está implícita en acciones tan contundentes como las condiciones  inaceptables que exigió la farmacéutica Pfizer a la Argentina, tan parecidas a la Ley de Enfiteusis de Bernardino Rivadavia.


La rica y dolorosa historia de América Latina nos enseña el camino correcto. 


Lo demás, como viene ocurriendo desde hace más de cinco siglos, son espejos de colores que sólo han servido para dividirnos, empobrecernos y enfrentarnos sin ningún sentido.-


Twitter: @danieltemperoni


 

AUDIOS - RADIO BRISAS

Rogelio Frigerio en "Brisas Primera Edición"
Santiago O´Donnell en
Verónica Magario en "Brisas Segunda Edición"
Mercedes Giuffré en "Plan Luz"


VIDEO DESTACADO