23/01/2021
sábado 23 de enero del 2021 - T
23 enero 2021 - T
viernes, 10 de julio, 2020 - 13:18 hs.
La misa en Lampedusa

Ha pasado el tiempo desde aquella jornada histórica en la que Jorge Mario Bergoglio sorprendió al mundo con su visita a la isla de Lampedusa al sur de Sicilia, para oficiar misa por las miles de personas que murieron en el mar intentando arribar a Europa desde Africa.


Una patera fue utilizada como altar, mientras que el cáliz y la cruz fueron improvisados con maderas de las embarcaciones llegadas a ese territorio dos años antes.


“¿Quién de nosotros ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas, de todos aquellos que viajaban sobre las barcas, por las jóvenes madres que llevaban a sus hijos, por estos hombres que buscaban cualquier cosa para mantener a sus familias?”, se preguntó el Papa.


Agregó que “somos una sociedad que ha olvidado la experiencia del llanto...” y sostuvo luego que “la ilusión por lo insignificante, por lo provisional, nos lleva hacia la indiferencia hacia los otros, nos lleva a la globalización de la indiferencia”.


Francisco eligió llegar sin estridencias, con poca custodia y casi sin protocolo, para dar un mensaje que encaminaría su conducción al frente de la Iglesia Católica y marcaría el rumbo inexorable de su opción por los desprotegidos.


“¿Quién es el responsable de la sangre de estos hermanos? Ninguno. Todos respondemos: yo no he sido, yo no tengo nada que ver, serán otros, pero yo no. Hoy nadie se siente responsable, hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraterna, hemos caído en el comportamiento hipócrita”, aseguró de forma lapidaria.


No menos fuerte fue su mensaje al señalar que “miramos al hermano medio muerto al borde de la acera y tal vez pensamos: pobrecito, y continuamos nuestro camino, no es asunto nuestro, y así nos sentimos tranquilos. La cultura del bienestar, que nos lleva a pensar sólo en nosotros mismos, nos convierte en insensibles al grito de los demás, nos hace vivir en pompas de jabón, que son bonitas, pero son inútiles, no son nada...”.


El Sumo Pontífice apuntó después a los líderes, afirmando que “te pedimos ayuda para llorar por nuestra indiferencia, por la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en todos aquellos que desde el anonimato toman decisiones socioeconómicas que abren la vía a dramas como estos. Te pedimos perdón por aquellos que con sus decisiones a nivel mundial han creado situaciones que conducen a estos dramas”.


Durante todos estos años han seguido muriendo personas que intentaron migrar desde Asia y Africa, apelando a medios tan distintos como extraños para hacer efectivo su sueño de pisar territorio europeo.


Muchos de los que lo lograron, lamentablemente sufren otras penurias sociales y económicas en la tierra prometida que les sigue siendo esquiva.


El mensaje de Francisco continúa resonando en las mentes y corazones de quienes lo entendieron.-


@danieltemperoni


 

   


Compartir
Columnas anteriores
viernes, 22 de enero, 2021 - 08:55 hs.

Un muy buen motivo para pedir y esperar que las acciones y actitudes que vayan a formar parte integrante de la campaña, se correspondan con el enorme esfuerzo que la ciudadanía viene realizando desde hace diez meses.


No hubo respiro, no lo hay todavía para millones de argentinas y argentinos, por lo que es necesario que la dirigencia partidaria formule propuestas ajustadas a superar las profundas necesidades que soporta la sociedad.


Los niveles de pobreza e indigencia existentes hablan claramente de falencias estructurales que vienen enraizándose con las últimas generaciones y requieren de una mirada amplia y reparadora desde los tres poderes de la República.


Las soluciones necesitan de acuerdos y coincidencias, por encima de lo que siempre se naturaliza como una puja inevitable desde lo electoral.


Nada puede impedir que se trabaje en una candidatura y también en la formulación de propuestas que pongan el listón lo más alto posible.


La realidad no admite chicanas ni bufonadas, porque son millones los que aguardan respuestas positivas.


Se puede pelear una posición política desde una base partidaria, sin olvidarse del contexto que ha moldeado esta pandemia y que viene empujando hacia abajo a vastos renglones sociales, sin tregua desde fines del primer trimestre del año pasado.


Todos aquellos que abrazan la política tienen la gran oportunidad de mostrarse mejores y avanzar definitivamente a posiciones enriquecedoras, sin dejar de lado aquellos mecanismos propios del debate de ideas.


La tribuna espera ansiosamente el discurso alzado que provenga de mujeres y hombres comprometidos a transformar las desigualdades existentes en todo el mapa nacional.


También en este desafío tienen que estar presentes los partidos políticos como herramientas de consenso, para que sus candidatas y candidatos estén comprometidos a hacer el mayor esfuerzo que promueva la inclusión de millones de connacionales que hoy están fuera del sistema.


Más que nunca, la esencia de la política tiene que traer transformaciones sociales.


@danieltemperoni

viernes, 15 de enero, 2021 - 13:45 hs.

Por Daniel Temperoni - Atónitos quedaron muchos alrededor del mundo cuando la masa variopinta se trepó a las escalinatas y muros perimetrales del Capitolio estadounidense.


Atónitos quedaron muchos alrededor del mundo cuando la masa variopinta se trepó a las escalinatas y muros perimetrales del Capitolio estadounidense.


La reacción política internacional demoró varias horas en procesar el impacto que significó este hecho tremendo en la democracia que se viene mostrando como la rectora en materia institucional.


No son pocos los países que a la hora de definir y redactar sus Constituciones, miraron hacia el norte.


Ocurre que a otros tantos millones de personas no les llamó la atención que los convencidos de que el rey llevó un inmejorable vestido durante cuatro años, aunque en realidad estuvo desnudo, finalmente echaron abajo las puertas de la casa donde se debaten las ideas desde hace más de 200 años.


Shamanes, ex militares, nacionalistas acérrimos, estratos sociales que jamás se permitieron asimilar al resto de sus connacionales, amantes de las armas, potenciales granadas caminantes a punto de perder el seguro, seguidores de los rifles comprados por internet.


Esto reunió Donald Trump en su mandato, quien además dedicó todo su tiempo histórico a confrontar y forzar en lugar de debatir y acordar.


Para empeorar todo, no han sido pocos los mandatarios mundiales que expusieron sus ideas en paralelo con las del gobernante republicano, como el ejemplo cercano de Jair Bolsonaro.


La pregunta ahora es qué hará con su capital político cuando se vaya de la Casa Blanca y si sus seguidores mantendrán presencia en las calles de Estados Unidos, porque si esa va a ser la oposición no alcanzarán las mayorías parlamentarias de los demócratas para asegurar una gestión más o menos tranquila.


John Fogerty que escribió “Fortunate son” en plena Guerra de Vietnam, se sentó al piano esta vez y compuso “Weeping in the promised land”, donde repasó la situación en pandemia y apuntó al corazón del poder.


“Hijos de Dios, él se convierte en piedra/ enfermo y débil, bailando sobre sus huesos/ faraón gritando al curandero/ llorando en la Tierra Prometida/  faraón de lengua bífida, he aquí que viene a hablar/  llorando en la Tierra Prometida/ silbando y escupiendo, es poder lo que busca”.


El mundo miró estupefacto los años del rey desnudo y ahora espera los efectos sanadores de la democracia, esa que se jactó de ser la más sólida del planeta.-


@danieltemperoni

viernes, 8 de enero, 2021 - 11:12 hs.

Por Daniel Temperoni - Nadie pudo imaginar los efectos que traería consigo el 2020 y mucho menos animarse a adelantar hoy que será de este 2021.


El mundo cambió para peor y dejó como registro más de 77 millones de personas afectadas por Covid-19 y 1.700.000 fallecidos.


La economía global arrasó con las previsiones, borró del mapa millones de puestos de trabajo y desvencijó presupuestos de las potencias mundiales, para ensañarse con aquellas naciones de menor soporte económico.


Trajo mayor pobreza e indigencia, desnudó las falencias de conectividad y dejó blanco sobre negro en un planeta que volvió a respirar cuando la humanidad tuvo que guardar cuarentena por varios meses.


Mostró lo mejor y lo peor de la raza humana.


Los profesionales de la salud siguen dando la más grande batalla conocida hasta el momento.


Otro tanto hacen los educadores, echando mano a las herramientas conocidas y a todo aquel recurso pedagógico que permita no cortar el vínculo de sus alumnos con la escuela.


Todos los trabajadores esenciales nunca dejaron de ir a sus empleos y mantienen en movimiento la rueda productiva.


Hubo gobiernos y gobiernos, también.


Según el informe de la Universidad Católica Argentina, sin el aporte del Estado argentino, los niveles de pobreza e indigencia hubiesen sido mucho más estrepitosos de lo que fueron.


Países del denominado primer mundo, vieron superados sus recursos de atención médica cuando se desató la pandemia.


Con la vacunación en marcha y con todas las incertidumbres que se abren a cada paso, el mundo afronta el inicio de un año que nuevamente aparece como imposible de prevenir.


A esta lucha mundial, en nuestro caso se le agrega la urgente necesidad de fortalecer los niveles de producción y empleo, y hacer una sociedad más justa para todos, exigencias que arrastramos desde antes de la aparición del virus que cambió la historia.


@danieltemperoni

jueves, 24 de diciembre, 2020 - 16:10 hs.

No existen fórmulas mágicas para salir de situaciones complicadas en lo social y sólo la consecuencia en la aplicación de políticas públicas acertadas deja resultados superadores.


El contexto anterior a la pandemia mostró signos muy negativos en cuanto a pobreza e indigencia.


Quedó claro que los pasados nueve meses hicieron lo suyo en desmedro de miles de familias argentinas y que este cuadro pudo haber sido mucho más profundo de no haberse activado herramientas salidas del Estado.


El diagnóstico está sobre la mesa y ahora se requieren acciones concretas y urgentes en varios frentes para comenzar a reducir la brecha con todos aquellos que hoy no pueden cubrir sus necesidades básicas.


Más del 64% de nuestros niños y jóvenes están por debajo de la línea de pobreza y esa sentencia sólo puede revertirse con más empleo para sus padres y con una educación que profundice en los temas que hacen directamente a las incumbencias técnicas y profesionales que requerirán las prácticas laborales en el futuro.


La fortaleza de estas dos directrices, sumadas a otras inherentes como la cobertura de salud y una vivienda digna, resultan indispensables para poder imaginar un horizonte algo más aceptable del que atravesamos en los últimos años.


Las circunstancias excepcionales de la pandemia también dejan al descubierto aquellas problemáticas estructurales sobre las cuales se viene hablando desde hace décadas y que hoy aparecen como prioritarias si verdaderamente se quiere lograr un país donde todos estemos incluidos con derechos plenos.


Las políticas públicas deberán estar presentes en la post pandemia y poner en valor los mecanismos de asistencia que hasta el momento soportaron los mayores embates en el pico de la tormenta epidemiológica.


También se necesita un ordenamiento de recursos en los distritos provinciales que mayor presión vienen teniendo en los últimos meses, donde toda la infraestructura disponible, incluidas las escuelas, quedaron a disposición de las necesidades de la población.


Como siempre la realidad argentina exige respuesta inmediata sobre aquellas falencias históricas, pero hoy la demanda tiene reclamo de presente y de futuro.


@danieltemperoni

viernes, 18 de diciembre, 2020 - 09:05 hs.

Por Daniel Temperoni - Las familias argentinas vienen soportando por décadas el nefasto efecto que generan los formadores de precios sobre los productos de primera necesidad.


Todo parece estar atado, siempre, a los designios de un grupo misterioso que se emparenta con otro no menos incisivo denominado mercado.


Estas entelequias son las responsables de que todos los años seamos acechados por el costo de vida, la inflación, el valor del dólar y la pérdida de nuestro poder adquisitivo, ya que los salarios se cobran en pesos.


Cuando el dólar denominado blue llegó a los 195 pesos, muchos presionaron para que las góndolas se recalentaran rápidamente porque los insumos con los que elaboraban sus manufacturas estaban atados a los benditos commodities.


Cómo iban a perder la diferencia en el mercado interno frente a la posibilidad de venderlos en el exterior a un dólar más alto, argumentaron a coro.


Ahora que la moneda norteamericana en el renglón ilegal bajó de manera ostensible su cotización, cambiaron drásticamente el discurso y se apoyan en los costos laborales e impositivos internos.


Lo que no descendieron fueron los precios de todo lo que consumimos y que proviene de la producción nacional.


Tal vez la aplicación de la Ley de Góndolas y un seguimiento estricto por parte del Estado, comience a cambiar la vieja historia que ya nadie se cree y que siempre argumentan estos grupos de presión económica.


Esta norma apunta a que el importe de productos de higiene y limpieza del hogar, bebidas y alimentos, se maneje de forma transparente y en favor de los consumidores.


También tiene por objetivo fundamental evitar las prácticas comerciales que perjudiquen o impliquen riesgo para la competencia, u ocasionen distorsiones en el mercado.


Establece que los artículos de una marca no pueden ocupar más del 30% de la góndola, y por cada producto, fideos por ejemplo, debe haber cinco marcas diferentes como mínimo.


El 25% de las manufacturas deben ser producidas por pymes, cooperativas o mutuales, mientras que el 5% de lo exhibido tendrá que ser generado por empresas de agricultura familiar, campesina o indígena, o de la economía popular.


Estas regulaciones, el estricto control sobre su observancia y la concientización sobre la Ley de Defensa del Consumidor, son vitales para cambiar este paradigma negativo que viene perjudicando a generaciones enteras por el accionar de los especuladores.


@danieltemperoni


 

AUDIOS - RADIO BRISAS

Rogelio Frigerio en "Brisas Primera Edición"
Santiago O´Donnell en "Embón Registrado"
Verónica Magario en "Brisas Segunda Edición"
Mercedes Giuffré en "Plan Luz"


VIDEO DESTACADO