26/10/2020
lunes 26 de octubre del 2020 - T
26 octubre 2020 - T
jueves, 9 de julio, 2020 - 09:22 hs.
¿Qué nos aporta tener un plan de Responsabilidad Social Corporativa?

Hay muchos motivos por los que podemos abogar por la responsabilidad corporativa y es que las empresas en primer lugar tienen como objetivo conseguir buenos resultados económicos pero también, apostando por una visión a largo plazo, fomentar los beneficios sociales y también medioambientales.


En este sentido, podemos enumerar los principales beneficios por los que implementar una estrategia de RSC:
• Mejora del clima laboral: un ambiente en el que los empleados se sienten identificados con los valores de la empresa, motivados, hace que la relación entre ellos y con la empresa mejore, y consecuentemente también mejora la productividad.
• Atraer talento: tener un plan enfocado a revertir beneficios a la sociedad nos posicionará como una empresa más atractiva ante futuros empleados.
• Fomentar la innovación: del mismo modo que la motivación genera más productividad, tener a los equipos motivados también ayudará a fomentar la creatividad y la innovación.
• Reducción del impacto sobre el medio ambiente: propuestas como la mejora de la eficiencia energética, mejor gestión de residuos, entre otras iniciativas hará que seamos una empresa sostenible y que se preocupa por minimizar el impacto sobre el medio ambiente.
• Ayuda a mejorar la imagen corporativa: todos los puntos anteriores, del mismo modos que ayudan a captar talento, también nos posicionan de forma destacable ante los clientes y clientes potenciales. Ello puede convertirse en una ventaja competitiva.
• Fidelización de clientes: no solo vamos a atraer clientes sino que vamos a conseguir una mayor vinculación de los clientes actuales.



Pasos para hacer un plan estratégico de RSC


Las empresas ya no piensan solo en su propio beneficio económico, sino que se centran en ser también socialmente responsables. El plan estratégico de RSC debe establecer un conjunto de directrices de gestión que garanticen el
respeto de principios éticos y del respeto a las personas, a la sociedad y al medioambiente.


La elaboración de un plan estratégico de RSC puede seguir los siguientes pasos:
1. Analiza la situación de la empresa. Es importante que sepas de qué situación partes para definir a dónde quieres llegar. Para hacerlo correctamente, tendrás que analizar:
• El impacto de la empresa en el medioambiente y en la sociedad.
• Qué acciones de RSC se han realizado hasta ese momento y qué resultado han obtenido.
• Lo que están haciendo tus competidores.


2. Definición de objetivos. Se trata de fijar los objetivos de la RSC a corto, medio y largo plazo respecto a cada una de las partes interesadas que se relacionan con la organización: empleados, proveedores, clientes, entorno social y gobierno.


3. Establecimiento de las acciones a realizar. El siguiente paso consiste en fijar las acciones que sean necesarias para alcanzar los objetivos. Algunos ejemplos de acciones pueden ser los siguientes:
• Apoyo a la participación de los empleados en causas sociales.
• Realización de donaciones para contribuir a la sostenibilidad.
• Promover el uso de energías renovables.
• Recaudar fondos para causas solidarias de ONG.
• Impulsar el reciclaje.
• Controlar el consumo de energía.
• Organizar carreras solidarias para recaudar fondos.
• Reducir la producción de residuos.
• Garantizar la igualdad de oportunidades en la empresa.
• Implantar medidas de conciliación de vida profesional y familiar.
• Profundizar el conocimiento del cliente.
• Evaluar de forma periódica el grado de satisfacción de los clientes.


3. Elaboración de un plan de acción. Cada acción debe integrarse en el plan, definiendo en qué plazo se va a realizar, de qué forma y por quién.


4. Elección de las métricas adecuadas. No sirve de mucho hacer todo el trabajo anterior, si no se mide el resultado de las acciones. Para ello se tendrán que elegir los métodos adecuados.


5. Impulso de la comunicación interna y externa. La comunicación interna facilitará que nuestros empleados se involucren en el plan estratégico de RSC y la externa que los clientes, proveedores y sociedad en general, conozcan lo que estamos haciendo. En este sentido, es fundamental la elaboración de una Memoria de RSC que de a conocer las acciones que se han realizado.


Las acciones no son difíciles de llevar a cabo, tampoco generan un gran gasto extra, sino por el contrario, es una inversión muy positiva para la empresa y los beneficios sociales y económicos son múltiples, entonces, ¿por qué no hacerlo?


Solo hay que tener ganas de cambiar el mundo, empezando por uno mismo y para ello ya ideamos un Plan que se ajusta a lo que tu empresa necesita.


Sabemos de recursos humanos y entendemos de Responsabilidad social. Podés contar con nosotros.


Lorena Lastagaray
@lolo Labazka

   


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miércoles, 14 de octubre, 2020 - 14:02 hs.

Cada año, en el planeta Tierra producimos más de 2.000 millones de toneladas de residuos sólidos.


En los países con ingresos más altos vive solo el 16% de la población mundial, pero son responsables de más de un tercio de la basura global. Y si todo el mundo consumiera tanto como lo hacen los países ricos, necesitaríamos hasta cinco planetas para absorber toda nuestra basura.


De toda la basura que producimos, apenas se recicla el 13%. El resto, se acumula en vertederos y en los océanos, o se quema.


Sin embargo, existen formas más creativas de aprovechar los residuos. En Paraguay, una orquesta a las puertas de un vertedero hace música con basura, mientras que en una ciudad de Suecia la basura se quema para calentar las casas durante el duro invierno.


Y en Mar del Plata?


La Cooperativa CURA


La Instalación de Recuperación de Materiales (IRM) o planta de reciclado se encuentra ubicada en la zona de disposición de residuos del municipio. La IRM es operada por recuperadores pertenecientes a la Cooperativa CURA que se dividen en dos turnos de trabajo de lunes a sábado.


Historia de la Instalación de Recuperación de Materiales


Creada en 2007, la Planta contó con el equipamiento electromecánico diseñado por NT Argentina, financiado por la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación y el Municipio construyó las instalaciones civiles necesarias para albergar el equipamiento electromecánico mencionado con una superficie cubierta de aproximadamente 1.300 m2 en un predio de 150.000 m2.


En sus inicios, las instalaciones principales constaban de dos cintas de elevación, cuatro cintas de clasificación y una cinta de rechazo. La capacidad prevista de procesamiento era de 100 toneladas por turno pero el diseño del equipamiento electromecánico resultó inadecuado para la operación con RSU, razón por la cual la planta nunca logró llegar a pleno funcionamiento.



Durante el año 2008 se otorgó la tenencia precaria de la Planta de Separación a la Cooperativa CURA, formada por recuperadores informales que realizaban la separación de residuos de valor comercial en el antiguo basural, para comenzar los trabajos de puesta en funcionamiento y operación de ésta con el acompañamiento municipal que proporcionó asesoramiento técnico y logístico.


Años más tarde, debido a serios inconvenientes técnicos en la operación, la Municipalidad junto con la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación impulsaron reformas en las instalaciones.


En agosto del 2012 la IRM es reinaugurada y desde ese momento a la fecha, la instalación cuenta con una capacidad máxima de 300 toneladas de RSU por día.


Además, el estado municipal realizó inversiones necesarias para sostener el funcionamiento de
ésta.


Funcionamiento


La IRM está ordenada en función a productos, en un sistema de flujo de línea. A continuación, se puede ver el proceso productivo.


El proceso se inicia con la llegada de camiones recolectores de la empresa “9 de Julio S.A.” que vuelcan Residuos Sólidos Domiciliarios (RSD) en el playón de descarga. También se reciben residuos del Partido de Mar Chiquita, quienes también separan en origen.


Por último, se recibe parte de los materiales provenientes del Programa de Selección y Reciclado Interno
del Municipio de General Pueyrredón (Ordenanza Nº 18.233/07).


Mediante una pala mecánica frontal se depositan los residuos en las tolvas de recepción. Las mismas cargan las cintas elevadoras la cuales tienen una pendiente de elevación de 25° aproximadamente. Estas transportan el residuo hacia las cintas de apertura de bolsas, donde los operarios rompen las bolsas para facilitar la extracción de materiales a realizarse en las cintas de separación.


En el sector de separación los operarios se sitúan en los laterales de las cintas, junto a las troneras, para extraer los materiales recuperables. Cada operario se ocupa de extraer manualmente los materiales asignados y los deposita en las troneras, donde los materiales caen dentro de bolsones o contenedores según corresponda, ubicados en la planta baja.


Los recuperadores extraen los papeles, cartones, metales, textiles, vidrio y plásticos.


Por todo esto que hoy conocemos mejor, ¡reciclemos! La separación de Residuos en Origen es más importante que lo que realmente pensamos.


Lorena Lastagaray
@lololabazka
RSE en Acción

jueves, 3 de septiembre, 2020 - 14:32 hs.

La República Argentina estuvo entre los 193 países que aprobaron la Resolución 70/1 de la Asamblea General de
Naciones Unidas "Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible" en septiembre de
2015.


Al suscribirla, nuestro país asumió este compromiso común y universal que a su vez contempla que cada país
adecúe sus metas nacionales conforme a su situación social, económica y política.


El documento de la Agenda 2030, en su punto Nro. 63, recomendó a los gobiernos nacionales la instauración de
un marco de articulación y coordinación de estrategias internas para planificar, ejecutar y supervisar programas e
iniciativas relacionadas con los objetivos del gobierno, así como dialogar y concertar con los niveles
subnacionales y otros actores de la sociedad en un marco de respeto a sus normativas y compromisos
adquiridos (Datos de El Litoral Ediciones).



Bien sabemos que el cumplimiento de los ODS se tornó una dicotomía entre atender lo urgente o lo importante y
eso hace que hoy, mundialmente estemos lejos de llegar a cumplir la Agenda 2030 propuesta por la ONU. Tan
lejos como 20 años de carencia porque se estima que a este paso que vamos, tal vez con suerte se lograrían los
ODS para el año 2050.


Datos del CODS


Como siempre decimos, es importante tomar nota, analizar y luego actuar y para eso, el Centro de los Objetivos
de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe (CODS), con sede en Colombia, presentó la primera
edición del Índice ODS, una herramienta que permite monitorear el desempeño de 24 países de América
Latina y el Caribe en el cumplimiento de la Agenda 2030.


Los resultados, que analizan datos a diciembre del 2019, dejan mucho que desear. Los objetivos sociales y
económicos son relativamente positivos, pero en el tema ambiental la región avanzó poco. La región ha tenido
un comportamiento negativo en todos los ODS ambientales. El compromiso ambiental ha sido débil. Con la
pandemia el tema ambiental está teniendo un respiro, pero el costo social y económico ha sido muy alto.


Ranking


Si de países podemos hablar, tenemos un podio comprendido por Uruguay, Chiley Costa Rica en los 3 primeros
lugares en el cumplimiento de los ODS. Le siguen Ecuador y Argentina en 4° y 5° puesto. No obstante Argentina
ha tenido un retroceso y se calcula seguir con bajo crecimiento si no se toman acciones al respecto.


Los ODS donde se ve el retraso en el cumplimiento de la Agenda 2030 en nuestro país, y que son la causa de no
haber llegado al podio, son el ODS 8, Trabajo Decente y crecimiento económico a causa de la inestabilidad
económica reinante y el ODS 14, Vida Submarina con las malas prácticas de la pesca por arrastre.


Pero no tenemos que ser pesimista sino prestar especial atención a estos dos puntos y proponernos avanzar
desde nuestro lugar de ciudadanos haciendo nuestro aporte.


Estar hoy en el 5° puesto lejos de desanimarnos, debe potenciarnos.


Lorena Lastagaray
@lololabazka
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RSE en Acción

jueves, 23 de julio, 2020 - 14:15 hs.

No son lo que pensás. Ni son empresas que evaden al fisco, ni juegan en Segunda División. Es un nuevo modelo, un nuevo paradigma.


La Empresa B (o B Corporation) es un tipo de empresa que utiliza el poder del mercado para dar soluciones concretas a problemas sociales y ambientales.


La Empresa B opera bajo altos estándares sociales, ambientales y de transparencia y por sus estatutos toma decisiones corporativas legalmente vinculantes considerando no sólo los intereses financieros de sus accionistas, sino también otros intereses y de largo plazo tales como la de los empleados, los proveedores y clientes, la comunidad a la que pertenecen y el medio ambiente.


Ya son más de mil las compañías en todo el mundo que han obtenido la Certificación Empresa B, otorgada por la OSC B Lab. Este nuevo modelo protege la misión de la empresa, por estatuto, asegurándose de que esta cumpla su propósito social y ambiental.



Y una Empresa B, junto con otras, dan lugar a una comunidad de organizaciones que están apostando por redefinir el éxito en los negocios. Para formar parte de esta comunidad apuestas por cumplir unos altos estándares de transparencia, rendición de cuentas y de desempeño. Estar certificado como Empresa B te permite salir de un mercado saturado ofreciendo una visión positiva y una nueva manera de hacer negocios.


Es importante saber que las Empresas B tienen otra forma de entender el mercado menos egoísta y avariciosa, para potenciar la labor del emprendedor creando y apostando por valor para todos.


Una B Corporation se diferencia del resto de organizaciones por ser modelos innovadores que persiguen el Triple Impacto:
1. Propósito: Crear impacto positivo en el ámbito social y el ambiental.
2. Responsabilidad: Tener en cuenta como fin primordial los intereses de los trabajadores, la
comunidad y el medio ambiente.
3. Transparencia: Publicar informe anual sobre el impacto social y ambiental certificado por un
organismo externo e independiente que le de veracidad a tus datos.


Novedades al respecto:


El Banco Galicia lanza una línea de créditos que apunta a empresas certificadas en el Sistema B (o que estén en el proceso de certificar) o que, aunque no tengan la certificación, sean de triple impacto. Según Francisco Murray, director ejecutivo de Sistema B en Argentina “es la primera vez que un banco del tamaño de Galicia toma este liderazgo pero lo hace de la manera tradicional que es el RSE”.


Así nació “Línea +B”, un producto especial y exclusivo para este tipo de emprendedores y empresas con el propósito de apoyar los negocios sustentables e innovadores.


La línea incluye dos formas de instrumentación:
• Un préstamo inmediato a sola firma (sin garantías) a una tasa del 29% (sin comisiones de
instrumentación, lo que disminuyó casi entre 1,5 o 2 puntos el costo de la financiación).
• Un préstamo con garantía de SGR Resiliencia a una tasa del 24%.


Lorena Lastagaray
@lololabazka
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RSE en Acción

martes, 12 de mayo, 2020 - 12:51 hs.

El gran tema mundial es hoy el Covid 19. Ante un panorama muy complejo, surgen varios temas a tratar elucubrando cómo será un escenario futuro.


Las empresas, al igual que la sociedad en general, deberán contemplar distintos aspectos en los que reinventarse para salir con el menor daño posible de la pandemia y esto sabiendo que no será tarea sencilla, va tener que estar sujeto a una planificación certera en cualquiera de las áreas que se tengan que modificar.


Aquellas empresas que antes de la pandemia, ya habían iniciado su camino en la responsabilidad Social, tendrán sin dudas un panorama más claro al momento de evaluar cómo seguir y si bien no será fácil para nadie, aquellas que nunca entendieron ni incursionaron en dicho tema, no contaran con herramientas tan valiosas que facilitaran muchas de las tareas a realizar en un mundo post Covid 19.


Siempre mencionamos las ventajas de tener en las empresas un área de Responsabilidad Social y por supuesto a la vista de muchos empresarios, esto pudo parecer una moda, una tendencia que se manifestaba en algunos sectores más comprometidos de la sociedad, una opción costosa, un gasto innecesario y tantas opiniones más que a lo largo de estos años se ha escuchado a cerca de la Responsabilidad Social Empresaria.


Tal vez no se han contemplado las ventajas por varios motivos:
a) No se ha consultado a expertos
b) No se ha comprendido el concepto de RSE en su totalidad
c) No se ha priorizado la temática porque siempre hay temas más urgentes a resolver
d) No se ha cambiado la matriz asistencialista por una sostenible
e) No se ha querido averiguar sobre qué es la Responsabilidad Social, sus beneficios, las tendencias y el desarrollo que supone y las dimensiones que abarca al momento de posicionar una empresa a nivel local, nacional o mundial.


Algunos de los beneficios de ser una Empresa Socialmente Responsable son:
1- Más productividad
Antes de ser responsables con la sociedad y el ambiente, las empresas deben comenzar siendo responsables con sus recursos humanos. Al crear un ambiente laboral donde se beneficien todas las partes, los empleados serán más productivos en el día a día. A mediano y a largo plazo, esto conduce a mejores niveles de retención; y, por lo tanto, menores niveles de rotación.
2- Clientes más leales
La regla básica para obtener clientes habituales es cumpliendo con tu promesa de calidad de servicio y productos. Si además de eso les demuestras que te preocupa el bienestar social, la lealtad de tus clientes alcanzará un nivel superior. Además de ser tus clientes regulares, se convertirán en promotores de tu marca.
3- Mejor imagen y mayor credibilidad
Las empresas que respetan a su recurso humano y a las comunidades que le rodean se ganan el respeto de la sociedad. Ser consistentes con las responsabilidades adquiridas genera confianza y credibilidad. Además, proyecta una imagen pública que contribuye a la sostenibilidad económica de la empresa.
4- Ventaja competitiva
Estudiosos del tema afirman que los consumidores establecen una relación positiva con las empresas socialmente responsables. La razón es que la RSE agrega valor al consumidor; ya sea valor emocional, valor social o valor funcional. En otras palabras, contar con clientes leales se convierte en un activo intangible para las empresas, lo cual les brinda una ventaja competitiva ante otras marcas.


Estos son solo cuatro de muchas ventajas que la RSE le proporciona a una empresa y para delinear un posible escenario luego de la pandemia, son herramientas que permitirán llegar más rápido y con más éxito a conseguir los objetivos que le darán al empresario la posibilidad de subsistir, resurgir y mantenerse en el mercado.


Los cuatro puntos anteriores, mencionados como ventajas, hablan de cuatro partes muy importantes de una empresa, los empleados, los clientes, la imagen y la competencia. Si decimos que la RSE mejora sustancialmente estos aspectos, no hay más nada para agregar, no hay más nada para acotar, no hay más nada para inventar y solo nos queda decir que la Responsabilidad Social, es un negocio redondo.

martes, 25 de febrero, 2020 - 13:41 hs.

Cuando hablamos de Responsabilidad Social, Cambio Climático y Sustentabilidad, es casi inevitable tener que dividir en sectores a la sociedad, ya que según sus creencias, valores, conocimientos y la importancia que les dan a los mismos son lo que determinan el tipo de acción o no acción que generan en la comunidad.


Sectorizar no es aquí una manera de discriminar, si no que es, a modo de análisis, evaluar según la región, el genero, la edad y el conocimiento para poder después, generar estrategias que a través de ciertos parámetros se pueda atacar el problema que hoy, como humanidad nos preocupa.


Ponernos en acción también depende de eso ya que no para todos los seres humanos tiene la misma relevancia esta temática que, para algunos sectores puede ser considerada una moda, una alerta, una realidad inminente o solo un ciclo de cambios en la Era, como lo fueron la mesozoica o la glaciar.


Cuando las situaciones a resolver son tantas y tan variadas, las personas comienzan a retrotraerse en el individualismo de pensar que, siendo tan complejo el problema, un simple ser humano, solo, no puede lograr cambios y es allí donde se abandona cualquier posible acción.


La búsqueda del desarrollo sostenible no fallará debido a la falta de conocimiento, sino más bien a la falta de acción.


Esto es especialmente evidente en el caso del cambio climático. La Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible nos ha dado una hoja de ruta para pasar del conocimiento a la acción en la forma de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


Los ODS han demostrado ser beneficiosos, pero también plantean desafíos complejos y exigentes. No ha sucedido lo suficiente todavía para implementarlos. Las acciones concretas son raras. Todavía faltan vías efectivas, y la gente sale a las calles para protestar porque los políticos no responden con urgencia.


Ante un desafío tan ambicioso, lo mas importante es estar informando, tener capacidad de análisis y tomar acciones individuales, mientras en las altas esferas se pergeñan grandes soluciones globales para que luego nos lleven a buen puerto.


Es por eso que desde nuestro lugar, cada uno puede ser agente de cambios. ¿Somos consumidores? Seámoslo de manera consciente. ¿Somos usuarios? Marquémosle el rumbo a las empresas.


Seguramente esto suena a premio y castigo, pero yo prefiero verlo como una manera simple de exigir y marcarles la cancha a los que tienen el poder y toman las grandes decisiones.


Definitivamente la tendencia está marcada: Si los cambios no se hacen desde arriba hacia abajo, habrá que hacerlos desde abajo hacia arriba.


¡Así que cambiemos nosotros y seamos ese cambio que queremos ver en el mundo!


Lorena Lastagaray
@lolo Labazka

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