29/05/2020
viernes 29 de mayo del 2020 - T
29 mayo 2020 - T
sábado, 23 de mayo, 2020 - 12:12 hs.
Salud y economía: Un equilibrio más que necesario

Estamos buscando el equilibro entre salud y actividad. Es un esfuerzo en el que todos los sectores deberíamos estar comprometidos, dejando para otro momento discusiones de color político o chicanas que no aportan soluciones. La cuestión sanitaria nos unió y juntos encontramos un camino en común. Ahora nos toca seguir cuidando lo que logramos para que, al retomar paulatinamente la actividad, haya una nueva normalidad que nos permita salir adelante y hacer de esta crisis una oportunidad.


La toma de decisiones debería ser el resultado de escuchar tanto los legítimos y urgentes reclamos de miles de pequeños comerciantes y PyMEs como la preocupación de muchísimas familias que han visto desplomarse sus ingresos y no logran sostenerse. Esos hogares están esperando la ayuda de un Estado que por momentos se ve desbordado y errático o ensayando medidas que llegan tarde o causan confrontación y confusión entre vecinos de zonas lindantes. “Acá se puede hacer esto; al lado, eso no está permitido”. Una calle o una avenida no puede ser la línea divisoria entre lo que decide el que gobierna de un lado y el que gobierna del otro, simplemente porque en el medio está la gente que espera de su clase dirigente una actitud de diálogo constructivo que, lejos de darle mayor incertidumbre, le aporte soluciones concretas.


Recientemente solicitamos al gobierno provincial la posibilidad de abrir comercios de cercanía. Entendemos que no es razonable que muchos estén trasladándose y comprando en grandes supermercados ropa, calzado o incluso electrodomésticos que bien podrían adquirir en su barrio, en los negocios cercanos, que le dan trabajo a mucha gente y que seguramente, en caso de poder abrir, van a cumplir con el protocolo sanitario. Esperamos que la Provincia se haga eco de este requerimiento para proteger a los comercios y minipymes.


Detrás de ellos, hay una gran cantidad de familias que necesitan una respuesta. Así como aplaudimos con orgullo al personal de la salud no menos orgullosos tenemos que sentirnos de esos emprendedores y pequeños comerciantes que la siguen peleando, que eligieron no despedir y cuidar al empleado que tienen y están listos para aplicar los protocolos adecuados. Darles una solución es una responsabilidad urgente de quienes debieran entender que el dinamismo que aportan con su actividad está muy lejos de poner en riesgo la salud. Ellos son los primeros aliados en esta lucha porque saben cómo cuidarse y cuidar a sus clientes.


El equilibrio es un ejercicio difícil, que requiere de actos de contemporización y prudencia, encaminados a sostener una situación incierta y llena de dificultades. Apoyarnos mutuamente debería ser una constante en un momento que nos necesita más unidos y menos distraídos en discusiones sobre el pasado.


Así como no hay una única solución, nadie tampoco tiene todas las soluciones. Pero no podemos guiarnos solamente por el método “prueba y error” porque verificar si las alternativas funcionan implicaría, además de tiempo, una discusión interminable cuando en realidad lo que todos necesitamos son certezas y menos especulaciones o picardías políticas.


Lo peor que podría pasarnos a esta altura sería no haber entendido que la “propia quintita” no es más importante que el patio del vecino. El trabajo, además de mancomunado, tiene que ser coordinado. No sea que por pretender cuidar celosamente lo propio terminemos por olvidar una de las principales lecciones de esta pandemia: nadie se salva solo. Sin este aprendizaje será difícil lograr que salud y actividad se equilibren recíprocamente.

   


Compartir
Columnas anteriores
lunes, 13 de enero, 2020 - 10:27 hs.

La iniciativa del gobernador Axel Kicillof de enviar a la legislatura provincial un proyecto de ley impositiva estuvo marcada por dos situaciones inconvenientes: el apuro y la voluntad de imponer un aumento de los impuestos. Se trataba de un proyecto complejo, grande y de mucho impacto sobre los bonaerenses.


La tarde del 24 de diciembre recibimos el texto que se pretendía aprobar sin más y durante las vertiginosas jornadas legislativas posteriores a Navidad. A esta innecesaria urgencia, que impedía fácticamente la discusión seria sobre un tema tan sensible, se le sumó la falta de rondas de consulta con quienes hoy tenemos la enorme responsabilidad de ser oposición.


Nada puede salir bien cuando se pretende imponer una decisión propia que afecta la vida de miles de bonaerenses. Ni el atropello ni la imposición son actitudes constructivas. La función pública requiere el ejercicio responsable de un valor fundamental de la democracia participativa: el diálogo. Las distintas fuerzas y espacios políticos, desde roles distintos, tenemos que priorizar el bien común buscando los mejores caminos para tomar decisiones en conjunto y hacer aportes que vayan en ese sentido.


La decisión que tomó el Gobernador de aumentar los impuestos, con el argumento de generar ingresos para pagar deudas, podría convertirse en una excusa para recaudar más a costa del bolsillo de los vecinos. Y sabemos que el Estado cuando administra mal, por más plata que tenga o gastando más de la que tiene, termina perjudicando siempre a los mismos, es decir, a aquellos a los que más debería cuidar: los más vulnerables.


Frente a una ley que imponía cargas desproporcionadas y castigaba principalmente a sectores medios y productivos, logramos reducir el aumento originalmente planteado e incorporar importantes modificaciones para cuidar a todos los sectores, al que más tiene y puede pagar, pero también al que quiere salir adelante y más le cuesta.


Vamos a seguir siendo una oposición responsable, protagonista de un tiempo que necesita sostener los valores que nos identifican y nos hacen crecer como sociedad: respeto, colaboración, solidaridad, diálogo. El futuro nos presenta enormes desafíos para construir y cuidar esa Provincia que juntos estamos cambiando.

jueves, 12 de julio, 2018 - 08:28 hs.

Tenemos un Presidente que, desde el primer día, está comprometido a hacer que la Argentina desarrolle todo su potencial y cambie para siempre. Cambio significa decir la verdad. Dialogar con todos los sectores en búsqueda de consensos. Afrontar los problemas y darles solución. Cambio quiere decir que hay obras en marcha en cada rincón del país: de agua y cloacas, rutas, autopistas, hídricas para mitigar el impacto de las lluvias. Obras que empiezan y se terminan. Cambio también es que los argentinos tengan un Estado presente que los acompaña y los ayuda a progresar.


Y todo esto está sucediendo porque la gente lo decidió. Decidió dejar atrás los fracasos que nos trajeron hasta acá. Probablemente esto sea porque venimos de gobiernos que nos ocultaban los problemas y nos decían que todo estaba bien. Que casi no había pobreza, que la energía y el gas eran servicios gratuitos, que gastar más de lo que entra no tiene consecuencias. Y a muchos esas mentiras los obligaron a empezar de nuevo, hipotecando su futuro y el de los suyos.


Es cierto que estamos atravesando tiempos difíciles, no lo negamos, pero hemos vivido momentos más complicados. Cuando el Presidente y su equipo asumieron, en diciembre de 2015, se encontraron con un país estancado, que no generaba confianza, sin reservas, sin acceso al crédito externo, con una matriz energética colapsada. Podría seguir enumerando la herencia recibida, pero quiero aprovechar esta oportunidad para llevarle tranquilidad a todos los argentinos que me están leyendo: vamos a superar esta tormenta. Estamos atravesando una coyuntura y no, como dicen algunos, un problema estructural de rumbo.


Estamos convencidos de que tomamos el camino correcto para construir un país sobre bases sólidas, que se proyecte a mediano y largo plazo. Sabemos a dónde queremos ir y estamos yendo juntos, enfrentando cada obstáculo interno y externo que se presenta. Vos sabés mejor que nadie que los cambios profundos cuestan, llevan tiempo, pero al final valen la pena.


Nosotros sabemos que detrás de todo ese enorme esfuerzo que están haciendo hay angustia. Entendemos lo difícil que es para muchos vecinos enfrentar la actualización de tarifas. Si el Presidente hubiese encontrado una alternativa mejor, la hubiese puesto en marcha. Pero éste es el único camino para esa Argentina sin parches, atajos ni avivadas que queremos.


Como intendente, camino las calles de Vicente López todos los días para ver qué más puedo hacer para que esto salga adelante. Hace un tiempo, por ejemplo, anunciamos que las PyMEs del municipio no van a pagar la tasa de actividad municipal en el segundo semestre del año. Yendo en sintonía con la Ley PyME nacional y las medidas tomadas por la gobernadora de la provincia buscamos la manera de acompañar a este vital sector productivo generador de empleo de calidad. Y así lo hacemos siempre con todos, en especial con aquellos que nos necesitan más cerca. Porque entiendo que de eso se trata: de escuchar, poner el hombro y hacer un esfuerzo que nos ayude a avanzar.


Por eso es importante que los gobernadores, intendentes, dirigentes políticos, sindicatos y empresarios hagan su aporte en lugar de reclamar soluciones mágicas o salir a criticar con el diario del lunes. Tenemos la posibilidad de ser la Argentina que siempre soñamos. La que nos merecemos los argentinos. Pero sobre todo tenemos la posibilidad de ser parte de ese logro sin importar el color político que nos identifique. Es cuestión de madurez, compromiso y responsabilidad. De trabajar para que cada argentino, viva donde viva, tenga las mismas oportunidades. Si todos hacemos nuestro aporte, lo vamos a lograr. Y esta no es sólo una mera expresión de deseo, hay resultados concretos a largo y ancho del país de lo que somos capaces de hacer cuando tiramos para el mismo lado.

AUDIOS - RADIO BRISAS

Viviana Bernabei en "Plan Luz"
Jorge Macri en "Brisas Primera Edición"
Alejandro Rabinovich en "Brisas Segunda Edición"
Juan Pablo Maisonnave en "Sonido"


VIDEO DESTACADO