18/02/2020
martes 18 de febrero del 2020 - T
18 febrero 2020 - T
viernes, 24 de enero, 2020 - 10:23 hs.
Violencia enquistada

Los hechos de violencia manifiesta que acontecen a diario en el país, llevan a reflexionar sobre el contexto social en el que se desarrollan y también acerca de las reacciones de sus protagonistas.


Como sociedad tenemos la obligación de revisar estos actos que están muy lejos de las reglas básicas sobre las que debe regirse una comunidad.


Estos márgenes gruesos de anomia se enfrentan cotidianamente con los esfuerzos mayúsculos de la mayoría de los argentinos; esos que todos los días cumplen el ritual de la supervivencia, educan y protegen a sus hijos, les dan marco convivencial y los preparan para el futuro.


Pero mientras la mayoría laboriosa se empeña en mejorar a base de trabajo y convicción, aparecen estos sujetos extrapolados del concepto general y rompen la fisonomía colectiva con actitudes violentas que terminan sacudiendo a todos.


Es ahí cuando se revisan las políticas de Estado y se analizan bajo la lupa las responsabilidades del gobierno de turno, poniendo el acento en los protocolos de prevención que siempre se muestran insuficientes.


Cada momento de crisis es acompañado por una andanada de lamentos, críticas y advertencias provenientes de los distintos sectores de la sociedad, aunque se concluya que la gestión política tiene mucho que ver con el crecimiento de los actores violentos, vía del escaso compromiso de quienes deben velar por la seguridad del conjunto y de aquellos que están obligados a legislar para que otros administren la mejor justicia.


Y así nos desayunamos con imágenes captadas por más de un celular donde aparecen patovicas golpeando hasta el desmayo a un grupo de jóvenes o un manojo de exacerbados pateando la cabeza de un ocasional contrincante, un conductor irascible que descarga su furia con una llave cruz en el parabrisas de otro vehículo o alguien que cae pesadamente al suelo tras ser empujado por motochorros.


La violencia se manifiesta en todas las formas posibles y acaba por teñir el horizonte del ciudadano hasta desmoralizarlo e infectarlo de bronca.


El individuo se vuelve desconfiado, siempre en guardia, atento a cualquier evento que pueda surgir del contacto con sus pares, quienes también terminan por adherir a esa línea de pensamiento.


Lo peor que nos puede pasar como sociedad es que estos hechos cometidos por lobos solitarios o manadas enfurecidas, nos roben los sueños grupales de una realidad superadora de la actual.


El Estado tiene enorme tarea por delante, ya que no sólo debe revisar las políticas de prevención, sino generar proyectos educativos y reformas profundas en materia de contención social.-


@danieltemperoni


 


 

   


Columnas anteriores
viernes, 14 de febrero, 2020 - 11:49 hs.

Las calles se han transformado en territorio peligroso desde hace mucho tiempo, pero en los últimos años la inexistencia de los imprescindibles gestos de empatía han elevado esta problemática a niveles endémicos.


Conducir un vehículo es una tarea que requiere reunir todos los sentidos y mantenerlos atentos mientras dure la acción de manejar.


De la misma forma, el tránsito peatonal exige la mayor atención por parte de los individuos que conviven en un ámbito donde siempre llevarán las de perder frente al medio mecánico.


Cuando las dos acciones se realizan sin tener en cuenta las mínimas reglas básicas de convivencia humana, se producen las altísimas cifras de accidentología que se repiten año tras año en nuestro país.


Precisamente, vivimos en una de las ciudades que registra anualmente las más crudas estadísticas en este sentido.


Por estas razones se necesita de manera urgente establecer soluciones prácticas que lleven a mejorar este panorama y diseñar políticas desde el municipio que promuevan el cambio de actitud por parte de los ciudadanos.


Las campañas de educación vial son esenciales en la currícula de las escuelas primarias y secundarias, pero deben ser sostenidas en el tiempo para que los niños y jóvenes lleguen a su adultez con una formación que contemple niveles de responsabilidad social respecto del tránsito.


Los controles de alcoholemia deben ser complementados también con los de narcolemia, además de extender su realización a todo el ámbito del partido de General Pueyrredon y en diversos horarios.


La utilización de celulares por parte de los conductores constituye sin duda uno de los peores síntomas de la modernidad y deja al descubierto la falta de compromiso social de aquellos que priorizan su comunicación por encima de la seguridad propia y la de los demás.


Son igualmente peligrosos aquellos peatones que van ensimismados en sus teléfonos y dan por sentado que su seguridad descansa en los sentidos de los que manejan.


Todas las medidas dispuestas en los últimos años, tampoco han logrado disminuir las infracciones graves como obviar semáforos en rojo y giros a la izquierda o en U en avenidas.


La población crece de manera sostenida y con ella también lo hace el parque automotor, con lo que todo se complejiza y exige de las mejores y más rápidas respuestas.


Urge aplicar un plan integral que recupere la sensatez en el uso de la vía pública.-


@danieltemperoni


 

viernes, 7 de febrero, 2020 - 10:24 hs.

Más allá de grietas y proyectos de país, es la política la que tiene que dar respuestas urgentes a esta realidad social.


Son los consensos básicos los que nos llevarán a coordinar acciones de mediano y largo plazo que nos permitan imaginar soluciones definitivas y tangibles.


Hablar acerca de lo que no se pudo, no se supo o no se quiso hacer, acaba por esmerilar la potencialidad que reside en cada mujer y hombre.


Las responsabilidades pasadas y presentes son fundamentales para arrancar sabiendo por qué siempre la salida a cada momento institucional ha sido tomar deuda externa, muchas veces de manera vergonzosa.


Los resultados nos muestran que debemos casi un PBI entero y que las gestiones presidenciales se ven maniatadas de antemano por los predecesores que sólo atinan a disculparse señalando que fueron mal aconsejados por sus asesores económicos.


Cuando se asumen compromisos internacionales, se firma con el respaldo de la Nación Argentina, es decir, con todo lo que implica la res pública.


Eso, lisa y llanamente es poner de garantía a la ciudadanía, la que finalmente por décadas pagará a los acreedores con más impuestos y con ajustes sociales tremendos.


Los cíclicos vaivenes de nuestra economía se han visto regulados por la toma de empréstitos que nadie se atrevería a firmar por cuenta propia.


Ahí reside la raíz de la enfermedad que atraviesa a cada renglón de la sociedad argentina, ya que nadie hasta el momento ha sido capaz de revisar las acciones de todos aquellos gobernantes y sus respectivos Congresos que han avalado semejantes endeudamientos.


Cada dólar tomado en el exterior, se devolverá multiplicado varias veces y durante décadas antes de que pueda descontarse de la deuda total.


La familia que debió hacerse de más de una tarjeta de crédito para pagar sus gastos mensuales, incluidos los alimentos, es el efecto más contundente en lo individual derivado de la macroeconomía del conjunto.


La política, entonces, debe sincerar la situación y dejar expuestos a quienes nos han colocado en este estado de vulnerabilidad social.


De lo contrario, algo cambiará para finalmente no cambiar nada.


La historia argentina está plagada de estos ejemplos, muchos de los cuales aún se siguen riendo de nosotros con sus apellidos en avenidas,  plazas y escuelas.-


@danieltemperoni


 

viernes, 31 de enero, 2020 - 10:20 hs.

Con la creación del programa Precios Cuidados se instaló en su momento la necesidad de buscar una herramienta que permitiese tener valores de referencia para los productos de primera necesidad.


Reaparecieron ante la sacudida inflacionaria que el anterior gobierno no pudo nunca hacerle frente durante los cuatro años de gestión.


En esta oportunidad, los 310 artículos incorporados al acuerdo con los supermercados empezaron a mostrarse en las góndolas sin mucho apuro por parte de los empresarios, aunque ya son más notorios.


Al aguardo de las listas que la secretaría de Comercio Interior le pidió a las tres cámaras que aglutinan a los centros comerciales de origen chino, es momento de asegurar la permanencia de este plan que contiene también primeras marcas.


Resulta necesario que se engrose este listado original y que se incorporen más artículos y otros rubros hasta ahora inexistentes.


El Estado debe asegurar su continuidad y auditar de forma permanente lo que ocurre en los exhibidores comerciales.


Una buena manera de llevar adelante esta revisión constante y abarcativa, podría incluir convenios con universidades públicas en todo el país.


Los gobiernos provinciales ya fueron claros al pedir a la autoridad de aplicación que los Precios Cuidados deben extenderse a cada rincón de Argentina.


También insistieron en la necesidad de apurar el debate en el Senado de la Nación para dar sanción definitiva al proyecto de ley de góndolas que ya aprobó la Cámara de Diputados.


Con este instrumento quedaría establecida la obligación de los supermercadistas de introducir los cupos de productos generados en economías regionales y por productores de la economía social.


Su aparición al público masivo impactarían positivamente y crearían genuina competencia a la media docena de grupos económicos que son los actuales formadores de precios.


Lamentablemente en los últimos días estos actores mayoritarios del mercado ya elevaron los precios 20% promedio.


Por eso es fundamental que la autoridad en la materia audite la trazabilidad de la mercadería y pida explicación sobre estas subas antojadizas e irresponsables.


Los consumidores deben ser tan cuidados como los precios.-


@danieltemperoni


 

viernes, 17 de enero, 2020 - 10:21 hs.

Francisco advirtió ya en 2014 que “tras el segundo fracaso de una guerra mundial, quizás se puede hablar de una tercera guerra combatida "por partes", con crímenes, masacres, destrucciones".


Aquella frase manifestada el 13 de septiembre de ese año después de visitar el cementerio militar de Fogliano Redipuglia para recordar a los caídos en la primera conflagración global, resonó fuerte en los pueblos pero poco o nada en los despachos de los líderes mundiales.


El planeta siguió mostrando heridas en todos los continentes y millones de personas sufrieron desde entonces el flagelo de los conflictos bélicos.


En muchos casos, los heridos y muertos pasaron a formar parte de los denominados daños colaterales con los que se tratan de disimular tremendas tragedias humanas que sólo delatan que el hombre es el lobo del hombre.


Mientras las tensiones volvieron a aparecer en el eje Estados Unidos-Irán, otros jugadores en el inmenso tablero internacional fueron reacomodando sus posturas para aparecer más fuertes y concentrados en sus objetivos geopolíticos.


Nadie dejó de recalcular sus fuerzas y no aparecieron voces claras pidiendo calma a los contendientes, salvo aquellos que siempre aportan cuotas de cordura y que se pueden contar con los dedos de una mano, incluido el gobierno argentino.


En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, manejado por cinco grandes potencias que se aseguran voz, voto y veto, sólo hacen cuentas de lo que otros pueden perder y de aquellas cosas que podrían generar mermas a sus propios países.


Un verdadero manojo de hipocresías sentadas a una mesa chica que nunca permitió que otras naciones intervinieran más allá de sus caprichos.


El peligro no sólo está expresado en el cruce potencial de arsenales bélicos, sino en la inagotable imaginación de afiebrados líderes mundiales que juegan sobre un mapa virtual la vida de millones de seres humanos.


“Cuando haya sangre en las calles, compra propiedades”, sentenció el Barón de Rothschild haciendo creer falsamente en la Bolsa de Londres que Napoleón estaba ganando en Waterloo.


Hoy el petróleo otra vez está en alza y ya casi nadie recuerda cómo se inició todo.-


@danieltemperoni

viernes, 10 de enero, 2020 - 10:52 hs.

El país se encuentra endeudado hasta las entrañas y esto significa que cualquier movimiento interno o coletazo internacional pueden generar indeseados resultados temporales.


Los mercados se muestran permanentemente monitoreando los escenarios del mundo y las acciones bélicas o de otra índole que puedan ayudarlos a ganar más dinero.


Por eso, seguramente las directrices de negociación de Argentina estarán muy atentas a los vaivenes de la política exterior y a aquellos eventos que deban analizarse como posibles contratiempos.


En el marco interno, la Comisión Episcopal de Pastoral Social dio a conocer un documento donde solicitó priorizar la atención de la deuda social antes que la deuda externa, advirtiendo que urge que “la política y la economía, en diálogo, se coloquen decididamente al servicio de una vida decorosa para todos”.


Con el título “La deuda externa y las deudas sociales”, Cepas manifestó que la Patria afronta hoy el desafío renovado de “atender la deuda pública, pero sobre todo las deudas sociales”.


“Hoy vuelve a plantearse en nuestro país el dilema de pagar sobre el hambre y la miseria de millones de compatriotas o buscar un camino que, sin dejar de honrar las deudas, anteponga el crecimiento de la economía, el equilibrio de las cuentas públicas y la atención de los más necesitados antes de hacer frente a los compromisos de la deuda”, agregó en el documento.


También sostuvo que “la deuda social es la gran deuda de los argentinos, no se trata solamente de un problema económico o estadístico. Detrás de las estadísticas hay rostros e historias de sufrimiento y lucha por sobrevivir. Es principalmente un problema ético que nos afecta en nuestra dignidad más esencial”, añadió.


Pidió poner en marcha “un modelo basado en la producción y en la economía social, como condiciones imprescindibles para una economía con rostro humano que, a partir de saldar la deuda social, pueda honrar sus compromisos con la deuda externa privilegiando la protección de los más vulnerables.


La necesidad de atender la prioridad de millones de argentinos que están fuera del sistema está contenida en el Plan Argentina Contra el Hambre que comenzó en Concordia con la entrega de tarjetas alimentarias y se lanzó formalmente en Chaco.


Lo que plantea Cepas está orientado a sentar las bases productivas en economías regionales que puedan crear puestos de trabajo, abastecer el mercado interno y generar divisas para el país.


La deuda externa es un problema profundo que tendrá que ser tratado con inteligencia, pero primero deben atenderse las consecuencias sociales de tan grosero endeudamiento.-


@danieltemperoni


 

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